Nuestra Fábrica De Billund (Dinamarca) Ha Cambiado Recientemente El Gas Natural Por La Calefacción Urbana.

Del 11 al 20 de diciembre de 2023.

Nuestra fábrica de Billund, en Dinamarca, ha pasado recientemente del gas natural a la calefacción urbana como fuente de calefacción, un paso fundamental para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones. Esta conversión es clave, ya que nos acerca considerablemente a nuestro objetivo de reducir las emisiones en un 50 % para 2030.

Anteriormente, la calefacción del edificio se realizaba mediante una caldera Stoker alimentada con gas natural, que también suministraba calor a un depósito de agua jabonosa para nuestro proceso de pretratamiento y a un horno de secado del departamento de pintura. Con este cambio, dejaremos prácticamente de consumir gas natural en nuestra fábrica, salvo en una línea de hornos, que seguirá funcionando con una unidad de gas independiente.

Si bien la fuente de calefacción central se conectará a la red de calefacción urbana de Billund, un cartucho eléctrico sustituirá el suministro del departamento de pretratamiento y pintura. Este cambio supondrá igualmente una mejora, ya que actualmente adquirimos y cubrimos el 100 % de nuestro consumo eléctrico con certificados procedentes de parques eólicos marinos.

La calefacción urbana de Billund cuenta con una cuota del 93,3 % de energía renovable. La combinación de combustibles se basa principalmente en la incineración de paja (47 %) y astillas de madera (36 %), junto con electricidad (13 %) y gas natural (4 %). Este cambio aportará importantes beneficios medioambientales, ya que reducirá drásticamente el consumo de combustibles fósiles y los sustituirá por energía más limpia.

Nuestras emisiones totales de CO₂ en 2022 fueron de 283.048 kg de CO₂, de los cuales 200.502 kg de CO₂ se debieron al consumo de gas natural. Aproximadamente el 84 % de esta cantidad (167.946 kg de CO₂) corresponde a la calefacción de edificios y del agua, la fracción que se sustituirá por la calefacción urbana. Con una cuota de energías renovables del 93,3 %, estimamos una reducción global de CO₂ del 55,3 %, lo que equivale a 156.693 kg de CO₂.

Además de reducir las emisiones, este proyecto también reportará beneficios económicos. Billund District Heating es una cooperativa sin ánimo de lucro cuyo objetivo es proporcionar un suministro estable y económico a sus socios. Al ser socios de la red de calefacción urbana, nos convertimos inmediatamente en accionistas de la central térmica, lo que significa que la organización no pretende obtener beneficios de nuestra factura de calefacción; por el contrario, cobra lo justo para cubrir los costes y nada más.

Este proyecto es un excelente ejemplo de cómo las mejoras medioambientales generan un retorno directo de la inversión. Si bien el cambio a la calefacción urbana reducirá drásticamente nuestra dependencia de los combustibles fósiles y nos ayudará a reducir las emisiones, también reducirá nuestros costes y reportará beneficios económicos a nuestra empresa. Estudios de caso como este demuestran cómo las mejoras medioambientales suelen coincidir con los intereses económicos y animarán a las empresas a adoptar un modelo de negocio más sostenible y rentable.