Diseñar para la forma en que nos movemos: navegación centrada en el ser humano.

Un hombre mayor con gafas, barba gris y camisa verde sonríe en un interior con mobiliario de oficina borroso de fondo.

Michael Handberg

24 de noviembre de 2025

A medida que el diseño espacial se vuelve más adaptable y se basa más en los datos, la orientación se ha convertido en algo mucho más impactante que la señalización direccional. Moldea la forma en que las personas navegan, sienten y se relacionan con el espacio. Michael Govertz Handberg, consultor principal de diseño de la fábrica de Modulex en Billund(Dinamarca), ofrece una perspectiva fundamentada pero con visión de futuro: que la orientación más eficaz empieza con el comportamiento humano.

Cuando el diseño sigue al comportamiento

Para Michael, la navegación eficaz no se basa en el estilo visual, sino en el conocimiento del comportamiento. "Se utiliza para crear soluciones de navegación intuitivas entendiendo cómo se orientan las personas de forma natural, toman decisiones y responden a estímulos visuales y físicos", afirma.

Principios psicológicos como la cartografía cognitiva, la ley de Hick y la teoría de la Gestalt no son complementos teóricos, sino herramientas de diseño esenciales. Estos marcos ayudan a reducir la fatiga de decisión y guían a los usuarios de forma más intuitiva. "Por eso la gestión de la información es una herramienta muy importante para una orientación eficaz", señala Michael.

Reducir el estrés mediante la claridad y la coherencia

La orientación suele fallar no por falta de señalización, sino por sobrecarga o incoherencia, sobre todo en situaciones de estrés o presión de tiempo. Handberg subraya el valor de la claridad en esos momentos. "La tipografía debe ser legible y legible para garantizar que se siguen las reglas de alturas de texto para leer la información a distancia".

La coherencia, el contraste y los símbolos universales favorecen la accesibilidad en todos los idiomas y para públicos neurodiversos. Las herramientas multisensoriales y los formatos adaptables mejoran aún más este aspecto. "La previsibilidad y la coherencia reducen el estrés", explica, recordando que la orientación eficaz no se basa en el volumen de información, sino en una entrega cuidadosa.

Equilibrar las herramientas digitales con las necesidades del mundo real

Características digitales como el enrutamiento mediante Inteligencia Artificial (IA) y las superposiciones de Realidad Aumentada (RA) ofrecen nuevas posibilidades, pero Michael es pragmático. "Llámame anticuado, pero creo que siempre necesitarás un sistema que también funcione cuando se caiga el Wi-Fi". La resistencia analógica sigue siendo importante, especialmente en hospitales, aeropuertos y otros entornos críticos.

Los datos, cuando se utilizan con cuidado, pueden servir de apoyo a sistemas más informados y flexibles. Pero la empatía debe seguir siendo fundamental. "Los datos de los usuarios aportan información valiosa, pero deben utilizarse con responsabilidad", añade Michael, recordando que la innovación debe basarse siempre en las necesidades reales de los usuarios.

Señalización que apoya la sostenibilidad

El diseño de la navegación también desempeña un papel en la sostenibilidad. Los diseños optimizados ayudan a reducir los desplazamientos innecesarios y el consumo de energía, mientras que la elección de materiales y la durabilidad a largo plazo contribuyen a los objetivos medioambientales. "El diseño inteligente puede reducir los desplazamientos innecesarios, optimizar los movimientos dentro de los edificios y minimizar el consumo de energía", señala Michael.

La perspectiva de Michael aclara que la mejor orientación no empieza con señales. Empieza por entender a las personas y cómo se mueven, piensan y sienten. Cuando los sistemas se diseñan en torno a esas verdades, el resultado es más eficiente y humano.

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